Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.
Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.
Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.
Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.
Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros
Volando las mariposas.
He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.
Rápida, como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.
Temblé una vez, —en la reja,
A la entrada de la viña—
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.
Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca: —cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcaide llorando.
Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro, —es
Que mi hijo va a despertar.
Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.
Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La víbora del veneno.
Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.
Yo he puesto la mano osada,
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.
Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.
Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.
Yo sé que al necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto,—
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.
Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.
domingo, 8 de mayo de 2011
Pastelitos de patata, queso parmesano y bacon

Ingredientes para 12 pastelitos:
- 400 grs. de patata
- 3 huevos
- 60 grs de queso parmesano rallado- 400 grs. de patata
- 3 huevos
- Cebollino
- 100 grs. de bacon en trozos
- Sal y pimienta- 100 grs. de bacon en trozos
Elaboración:
Pelamos las patatas peladas a cocer y con bastante agua con sal hasta que estén blandas. Las escurrimos y las pasamos a un bol y las dejamos enfriar.
Rallamos el queso parmesano y picamos el cebollino y el bacon. Reservamos.
En un bol ponemos los huevos y los batimos ligeramente, añadimos el resto de los ingredientes y mezclamos hasta que estén bien integrados.
Engrasamos el molde que vayamos a utilizar y añadimos la masa, pero sin que llegue al filo del mismo, terminamos espolvoreando con un poco de queso por la parte superior.
Lo introducimos en el horno, precalentado a 200º durante 20 minutos.
Transcurrido este tiempo lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar unos 5 minutos dentro del molde. Posteriormente lo sacamos del mismo y lo servimos.
Lo podemos tomar tanto frio como caliente.
domingo, 1 de mayo de 2011
Quinoa con setas y verduras - 4 Propoints

Ingredientes para una persona:
Agua o Caldo de Verduras, 125 ml (0PP)
Quinoa, 50 gr (4 PP)
Cebolla tierna pequeña, 1/2(0PP)
Pimiento Rojo, 20 grs (0PP)
Calabacín, 25 grs (0PP)
Setas variadas en conserva, 50 grs (0PP)
Mantequilla Extraligera, 5 grs (0PP)
Elaboración:
Corta las verduras en dados pequeños.
Introduce en el Asador al Vapor 200 ml de agua, la Quinoa y las Verduras.
Ciérralo e introdúcelo en el microondas.
Cuece a potencia media (350W) durante 10 minutos.
Abre el Asador y añade las Setas y 50 ml más de Agua o Caldo.
Cuece durante 5 minutos más a 350W.
Abre y mezcla el falso Risotto con 5 grs de Mantequilla.
Puedes servir el Asador directamente en la mesa y comer.
Agua o Caldo de Verduras, 125 ml (0PP)
Quinoa, 50 gr (4 PP)
Cebolla tierna pequeña, 1/2(0PP)
Pimiento Rojo, 20 grs (0PP)
Calabacín, 25 grs (0PP)
Setas variadas en conserva, 50 grs (0PP)
Mantequilla Extraligera, 5 grs (0PP)
Elaboración:
Corta las verduras en dados pequeños.
Introduce en el Asador al Vapor 200 ml de agua, la Quinoa y las Verduras.
Ciérralo e introdúcelo en el microondas.
Cuece a potencia media (350W) durante 10 minutos.
Abre el Asador y añade las Setas y 50 ml más de Agua o Caldo.
Cuece durante 5 minutos más a 350W.
Abre y mezcla el falso Risotto con 5 grs de Mantequilla.
Puedes servir el Asador directamente en la mesa y comer.
Julio Ameller - Cercado por el miedo
Cercado por el miedo
vivimos formulando preguntas sin respuesta.
Acechante el insomnio nos anuncia la hora
del último naufragio
en grises cementerios sin cruces ni sepulcros. Un día
me dijeron que debía matar.
En mis manos recién adolescentes,
en mis oscuras manos que conservaban tibio
el llanto de mi madre,
pusieron un fusil.
Y me hablaron de cosas y de cosas.
Me enseñaron el arte sutil de la emboscada
y urgieron mis oídos con siniestras canciones.
Era yo un adolescente
con os ojos abiertos al milagro del alba,
del viento y de los mares,
y debía matar.
Unos hombres sin nombre,
cegados por el sucio designio de otros hombres
reptaban -como yo- en la maraña.
Me debían matar.
Dime, soldadito:
nuestros uniformes son distintos
nada más ¿no es verdad?
Y en tu vieja cabaña que nunca visitaron
los que entregan fusiles
alguien quedó llorando, también, ¿no es verdad?
¿Qué hacemos desolado camarada,
qué hacemos con los hombres que nos dan fusiles
vivimos formulando preguntas sin respuesta.
Acechante el insomnio nos anuncia la hora
del último naufragio
en grises cementerios sin cruces ni sepulcros. Un día
me dijeron que debía matar.
En mis manos recién adolescentes,
en mis oscuras manos que conservaban tibio
el llanto de mi madre,
pusieron un fusil.
Y me hablaron de cosas y de cosas.
Me enseñaron el arte sutil de la emboscada
y urgieron mis oídos con siniestras canciones.
Era yo un adolescente
con os ojos abiertos al milagro del alba,
del viento y de los mares,
y debía matar.
Unos hombres sin nombre,
cegados por el sucio designio de otros hombres
reptaban -como yo- en la maraña.
Me debían matar.
Dime, soldadito:
nuestros uniformes son distintos
nada más ¿no es verdad?
Y en tu vieja cabaña que nunca visitaron
los que entregan fusiles
alguien quedó llorando, también, ¿no es verdad?
¿Qué hacemos desolado camarada,
qué hacemos con los hombres que nos dan fusiles
domingo, 24 de abril de 2011
Tortilla de patatas y calabacín - 7 propoints por persona

Ingredientes para 2 personas:
- 200 gr. de patatas peladas ... 4 propoints
- 2 calabacines ... 0 propoint (cuanto más calabacín menos patata y menos propoints)
- 3 huevos medianos ... 6 propoints
- Cebolla ... 0 propoints
- 2 cucharadas de aceite ... 6 propoints
En total son 7 propoints por persona y por media tortilla.
Elaboración:
Ponemos la patata y el calabacín pelado en cuadraditos a cocer en la vaporera.
En una sartén con una de las cucharaditas de aceite ponemos a pochar cebolla hasta que este doradita (este es el secreto para darle sabor y que quede jugosita la tortilla).
Una vez pochada y dorada la cebolla, también cocidos la patata y el calabacín se mezcla todo con los huevos batidos.
Ahora solo queda poner las dos cucharaditas de aceite en una sartén para hacer la tortilla.
Blas de Otero - Digo vivir
Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.
Porque vivir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.
Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.
Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.
Porque vivir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.
Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.
Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra
domingo, 17 de abril de 2011
Crema de berberechos
Ingredientes:
250 gr. de queso para untar tipo Philadelphia
100 gr. de berberechos de lata
1 zanahoria grande
1 bolsa de patatas fritas
Elaboración:
Batir el queso con un tenedor en un bol añadiendo muy poco a poco el líquido de los berberechos hasta conseguir una crema homogénea y espesa. Desechar el resto del líquido.
Añadir los berberechos escurridos a la crema y volver a batir. Dejar reposar un mínimo de media hora en la nevera.
Servir con patatas fritas y con bastones de zanahoria para untar.
250 gr. de queso para untar tipo Philadelphia
100 gr. de berberechos de lata
1 zanahoria grande
1 bolsa de patatas fritas
Elaboración:
Batir el queso con un tenedor en un bol añadiendo muy poco a poco el líquido de los berberechos hasta conseguir una crema homogénea y espesa. Desechar el resto del líquido.
Añadir los berberechos escurridos a la crema y volver a batir. Dejar reposar un mínimo de media hora en la nevera.
Servir con patatas fritas y con bastones de zanahoria para untar.
César Vallejo - Masa
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: "Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: "Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.
domingo, 10 de abril de 2011
Sopa de voladores
Ingredientes:
- 2 Cebollas
- 2 Dientes de ajo
- 1 Tomate
- 1 Pimiento verde
- 1 Pimiento rojo
- 1/4 Gambas
- 750 grs. voladores
Elaboración:
Freir la cebolla, el ajo, el pimiento verde y el rojo y añadir los voladores en trozos pequeños y los dejamos cocer durante 2 horas.
Por último añadir el arroz y las gambas peladas.
Miguel Hernández - Vientos del pueblo
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantán
y al mismo tiempo castigan
con su clamarosa zarpa.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airoso como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habeís de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretado los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantán
y al mismo tiempo castigan
con su clamarosa zarpa.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airoso como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habeís de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretado los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
domingo, 3 de abril de 2011
Hue-Buitos

Ingredientes:
8 huevos extra grandes, duros
Ensaladilla rusa con mahonesa y atún
4 aceitunas rellenas de pimiento, en rodajas finas
1 zanahoria para los pies y el pico o un pimiento rojo para el pico
Elaboración:
Colocar los huevos en una olla de agua fría. Dejar hervir a fuego medio-alto, revolviendo suave y constantemente (esto mantiene la yema en el centro). Hervir durante 2 minutos.
Colocar la tapa bien apretada y apagar el fuego. Dejar reposar durante 25 minutos. Cuidadosamente poner los huevos en un recipiente de agua helada. Dejar reposar durante 5-10 minutos.
Quitar la cáscara de los huevos con cuidado, enjuagar con agua fría. Cortar una fina capa en el fondo de cada huevo para que se mantengan de pie. Con un cuchillo de cocina, cortar el tercio superior del huevo en zig-y retirar con cuidado. Sacar las yemas. Puede que tengas que utilizar tu cuchillo de cocina para romper el interior de las yemas y sacarlas sin romper la clara.
Colocar las yemas en un bol y triturar con un tenedor o cortador de pasta y añadir la ensaladilla rusa. Rellenar hasta que sobresalga sobre la clara y colocar las partes superiores que habíamos cortado, presionando con cuidado. Colocar dos rodajitas de aceituna rellenas de pimiento para los “ojos”, comprimirlos en el relleno suavemente.
Apretar 2 triángulos de zanahoria o de pimiento rojo en el relleno para hacer el pico. Para los pies corta una fina rodaja de zanahoria y haz los deditos cortando en forma de cuña.
8 huevos extra grandes, duros
Ensaladilla rusa con mahonesa y atún
4 aceitunas rellenas de pimiento, en rodajas finas
1 zanahoria para los pies y el pico o un pimiento rojo para el pico
Elaboración:
Colocar los huevos en una olla de agua fría. Dejar hervir a fuego medio-alto, revolviendo suave y constantemente (esto mantiene la yema en el centro). Hervir durante 2 minutos.
Colocar la tapa bien apretada y apagar el fuego. Dejar reposar durante 25 minutos. Cuidadosamente poner los huevos en un recipiente de agua helada. Dejar reposar durante 5-10 minutos.
Quitar la cáscara de los huevos con cuidado, enjuagar con agua fría. Cortar una fina capa en el fondo de cada huevo para que se mantengan de pie. Con un cuchillo de cocina, cortar el tercio superior del huevo en zig-y retirar con cuidado. Sacar las yemas. Puede que tengas que utilizar tu cuchillo de cocina para romper el interior de las yemas y sacarlas sin romper la clara.
Colocar las yemas en un bol y triturar con un tenedor o cortador de pasta y añadir la ensaladilla rusa. Rellenar hasta que sobresalga sobre la clara y colocar las partes superiores que habíamos cortado, presionando con cuidado. Colocar dos rodajitas de aceituna rellenas de pimiento para los “ojos”, comprimirlos en el relleno suavemente.
Apretar 2 triángulos de zanahoria o de pimiento rojo en el relleno para hacer el pico. Para los pies corta una fina rodaja de zanahoria y haz los deditos cortando en forma de cuña.
domingo, 27 de marzo de 2011
Blas de Otero - Pido la paz y la palabra
Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.
Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.
Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.
¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.
Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y tantos.
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.
Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.
Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.
¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.
Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y tantos.
Setas de Liliputienses
Ingredientes:
Ocho huevos
Una lata de bonito
½ cebolla
2 cucharas soperas de aceite de oliva virgen extra
Unas cucharadas soperas de tomate frito casero
Unas aceitunas verdes sin hueso
Tomates en rama
Un poco de mayonesa
Unos guisantes
Elaboración:
Cocer los huevos en abundante agua, hasta que se queden duros. Pasarlos por agua fría y retirar.
Pelar los huevos. Cortarles con un cuchillo la base, y sacar con cuidado las yemas.
Añadir el bonito, bien escurrido y desmigado y las aceitunas verdes cortadas en trocitos, y media yema de huevo cocido desmigada.
Darle vueltas añadiendo unas cucharadas de tomate frito casero —que esté espeso—.
Rellenar los huevos, con ayuda de una cucharita, con el relleno. Poner en un plato con la base asentada en él. En este momento soltarán un poco de caldo del que lleva el bonito en lata.
Preparar los tomates, que habremos lavado y secado previamente partiéndolos por la mitad y vaciándolos, ayudándonos de un sacabocados. Reservar boca abajo para que suelten todo el jugo. Para que la presentación quede bonita lo ideal es no utilizar las mitades en que está el culo de los tomates, y aprovecharlas para otra receta.
Hacer una mayonesa ligera, y echar un poco en una jeringa —los niños en este punto se sentirán muy contentos al cambiarle el uso a la jeringa del Dalsy—
Como guarnición, preparar unos guisantes cocidos o un poco de lechuga cortada en juliana.
Montaje del plato
Poner la base de guisantes o de lechuga. Si es de lechuga, aliñarla un poco antes de servir en la mesa con un poco de sal, un poco de aceite de oliva y unas gotas de vinagre. Si son guisantes, cocerlos sin más con un poco de agua con sal, y pasarlos por una sartén antiadherente con la mínima expresión de aceite.
Poner encima los huevos apoyados por la base.
Poner una mitad de tomate sobre cada huevo, a modo del sombrero de la seta.
Con la jeringa que hemos llenado de mayonesa, ponerle los puntitos a la seta.
Ocho huevos
Una lata de bonito
½ cebolla
2 cucharas soperas de aceite de oliva virgen extra
Unas cucharadas soperas de tomate frito casero
Unas aceitunas verdes sin hueso
Tomates en rama
Un poco de mayonesa
Unos guisantes
Elaboración:
Cocer los huevos en abundante agua, hasta que se queden duros. Pasarlos por agua fría y retirar.
Pelar los huevos. Cortarles con un cuchillo la base, y sacar con cuidado las yemas.
Añadir el bonito, bien escurrido y desmigado y las aceitunas verdes cortadas en trocitos, y media yema de huevo cocido desmigada.
Darle vueltas añadiendo unas cucharadas de tomate frito casero —que esté espeso—.
Rellenar los huevos, con ayuda de una cucharita, con el relleno. Poner en un plato con la base asentada en él. En este momento soltarán un poco de caldo del que lleva el bonito en lata.
Preparar los tomates, que habremos lavado y secado previamente partiéndolos por la mitad y vaciándolos, ayudándonos de un sacabocados. Reservar boca abajo para que suelten todo el jugo. Para que la presentación quede bonita lo ideal es no utilizar las mitades en que está el culo de los tomates, y aprovecharlas para otra receta.
Hacer una mayonesa ligera, y echar un poco en una jeringa —los niños en este punto se sentirán muy contentos al cambiarle el uso a la jeringa del Dalsy—
Como guarnición, preparar unos guisantes cocidos o un poco de lechuga cortada en juliana.
Montaje del plato
Poner la base de guisantes o de lechuga. Si es de lechuga, aliñarla un poco antes de servir en la mesa con un poco de sal, un poco de aceite de oliva y unas gotas de vinagre. Si son guisantes, cocerlos sin más con un poco de agua con sal, y pasarlos por una sartén antiadherente con la mínima expresión de aceite.
Poner encima los huevos apoyados por la base.
Poner una mitad de tomate sobre cada huevo, a modo del sombrero de la seta.
Con la jeringa que hemos llenado de mayonesa, ponerle los puntitos a la seta.
domingo, 20 de marzo de 2011
César Vallejo - Los heraldos negros
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé
Bizcocho de naranja

Ingredientes:
- 1 naranja de zumo
- 70 ml. de aceite de girasol
- 170 gr. de harina de repostería
- 250 gr. de azúcar
- 3 huevos
- 1 sobre de levadura de repostería (levadura química, polvo de hornear o impulsor)
Elaboración:
Lavar la naranja y sin pelarla la troceamos en trocitos, mejor utilizar una naranja de zumo porque tiene poca corteza y poca parte blanca que es lo que amarga.
En un recipiente añadimos la naranja partida, el aceite de girasol, los tres huevos y el ázucar y lo batimos todo con la batidora. Hay que batirlo muy bien hasta que desaparezcan los tropezones y se quede una crema homogénea.
A la crema anterior con ayuda de un colador y un tamizador vamos añadiendo la harina junto con el sobre de levadura (Tamizar= esta operación sirve para que el bizcocho coja aire y quede más esponjoso) y con ayuda de una espátula con movimientos circulares vamos mezclando.
A continuación con ayuda de un papel y el aceite de girasol engrasamos bien el fondo de un molde y por último espolvoreamos un poco de harina y quitamos el sobrante.
Tendremos el horno precalentado durante media hora a 180º e introducimos nuestro molde durante 40 minutos a 150º.
Nota:
Es importante que durante el horneado no se abra la puerta.
Si el bizcocho se abre por arriba la temperatura es muy elevada.
Si el bizcocho una vez sacado se hunde esto es porque estaba flojo de temperatura.
domingo, 13 de marzo de 2011
Violeta Parra - Gracias a la vida
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me di dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco,
Y en alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes al hombre que yo amo.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado el cielo que en todo su ancho
Graba noche y día grillos y canarios,
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
y la voz tan tiene de mi bien amado.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con las palabras que pienso y declaro,
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
La vida del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado la marcha de mis pis cansados,
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playa y desiertos, montanas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me di el corazón que agita su mano
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cando miro el bueno tan lejos del malo,
Cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de todos que es mi propio canto.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Me di dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco,
Y en alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes al hombre que yo amo.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado el cielo que en todo su ancho
Graba noche y día grillos y canarios,
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
y la voz tan tiene de mi bien amado.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con las palabras que pienso y declaro,
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
La vida del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado la marcha de mis pis cansados,
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playa y desiertos, montanas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me di el corazón que agita su mano
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cando miro el bueno tan lejos del malo,
Cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto,
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de todos que es mi propio canto.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto.
Tarta de dos chocolates
Ingredientes:
1 litro de nata de montar (35% de M.G)
300 grs de chocolate negro (Nestle Postres con un 52% de cacao)
300 grs de chocolate blanco
2 sobres de cuajada Royal o Danone
100 grs. de galletas tipo digestive
100 grs. de mantequilla
Elaboración:
Machacamos las galletas junto con la mantequilla o las trituramos en un robot de cocina hasta su completa unión.
En un molde de aro desmontable extendemos esta masa y si la queremos dulce la dejamos así y si no la queremos muy dulce precalentamos el horno durante 20 minutos y horneamos durante 10 minutos hasta que esta masa se quede durita.
Deshacer al baño maría los 300 grs de chocolate negro en medio litro de nata sin que llegue a hervir.
Cuando esté deshecho añadir un sobre de cuajada, revolver bien, verter en el molde y dejar enfriar durante 30 minutos.
Cuando la mezcla esté dura, (más o menos media hora), proceder de igual forma con el chocolate blanco y dejar enfriar durante 20 minutos y verter la mezcla de chocolate blanco junto a la mezcla de chocolate negro y dejar enfriar unas horas.
Retirar el aro y cubrir con cacao en polvo, fideitos de chocolate o dejarlo sin cubrir.
Se puede hacer otra tercera cara procediendo como con los anteriores chocolates pero esta vez con el chocolate con leche.
1 litro de nata de montar (35% de M.G)
300 grs de chocolate negro (Nestle Postres con un 52% de cacao)
300 grs de chocolate blanco
2 sobres de cuajada Royal o Danone
100 grs. de galletas tipo digestive
100 grs. de mantequilla
Elaboración:
Machacamos las galletas junto con la mantequilla o las trituramos en un robot de cocina hasta su completa unión.
En un molde de aro desmontable extendemos esta masa y si la queremos dulce la dejamos así y si no la queremos muy dulce precalentamos el horno durante 20 minutos y horneamos durante 10 minutos hasta que esta masa se quede durita.
Deshacer al baño maría los 300 grs de chocolate negro en medio litro de nata sin que llegue a hervir.
Cuando esté deshecho añadir un sobre de cuajada, revolver bien, verter en el molde y dejar enfriar durante 30 minutos.
Cuando la mezcla esté dura, (más o menos media hora), proceder de igual forma con el chocolate blanco y dejar enfriar durante 20 minutos y verter la mezcla de chocolate blanco junto a la mezcla de chocolate negro y dejar enfriar unas horas.
Retirar el aro y cubrir con cacao en polvo, fideitos de chocolate o dejarlo sin cubrir.
Se puede hacer otra tercera cara procediendo como con los anteriores chocolates pero esta vez con el chocolate con leche.
lunes, 7 de marzo de 2011
José Antonio Labordeta - Canto a la libertad
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
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Poesía José Antonio Labordeta
domingo, 6 de marzo de 2011
Macarons con crema de limón

Ingredientes para 18 unidades:
Macarons:
2 claras
35 gramos de azúcar
75 gramos de almendras molidas
135 gr. de azúcar glas
Crema de limón:
100 gramos de huevos
50 gramos de azúcar
100 gramos de zumo de limón
la ralladura de un limón
10 gramos de mantequilla
Elaboración:
Para hacer los macarons, batimos en un bol y con la ayuda de unas varillas eléctricas, primero las claras hasta que nos queden a punto de nieve y después añadimos los 35 gramos de azúcar, volvemos a batir para que nos quede como merengue.
En un bol aparte mezclamos bien el azúcar glas y la almendra molida. Mientras vamos tamizando esta mezcla la vamos incorporando al merengue, y lo vamos mezclando con la ayuda de una espátula, con movimientos lentos y envolventes, para evitar que la mezcla pierda aire.
Ponemos la mezcla en una manga de pastelería, ponemos papel de horno sobre la bandeja, vamos repartiendo la masa sobre el papel en forma redonda y de unos 4 centímetros de diámetro, intentaremos dejar algo de espacio entre galleta y galleta para evitar que se peguen unas con otros.
Dejamos que las bandejas con las formas hechas fuera del horno, al aire durante al menos 1 hora, para que se forme en la parte superior de los macarons una fina costra.
Precalentamos el horno con el gratinador a 160º C. Coceremos los macarons durante 15 minutos (hasta que estén secos).
Los dejamos enfriar y separamos del papel de hornear, con mucho cuidado.
Para preparar el lemon curd, en un bol que resista el calor, batimos los huevos, el azúcar y la ralladura de limón. Ponemos una olla con agua al fuego y cuando empiece a hervir ponemos encima el bol, mientras movemos la mezcla de limón, removemos y mantenemos al baño de María unos minutos, hasta que espese.
Cuando haya espesado retiramos enseguida del fuego y el mismo bol lo ponemos en otra olla pero con agua fría. Le añadimos el trocito de mantequilla y lo removemos muy bien. Guardamos en la nevera.
Vamos montando los macarons, poniendo un poquito de rellano entre dos de las galletas.
domingo, 27 de febrero de 2011
César Vallejo - Y si después de tantas palabras...
¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!
¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!
¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!
Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!
¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!
¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!
Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!
Polvorones de coco
Ingredientes para 20 polvorones:
250 g de harina
150 g de manteca de cerdo
75 g de azúcar glasé
65 g de coco rallado
½ cucharadita de canela molida
Elaboración:
En un bol mezclamos todos los ingredientes a la vez, con la manteca de cerdo a temperatura ambiente. Conseguiremos una mezcla que no será una masa compacta, la unimos con las manos y la extendemos en la mesa de trabajo con 1 cm de espesor.
Con un cortapastas del tamaño que queramos cortamos círculos y los pasamos con cuidado a una bandeja de horno con papel sulfurizado.
Horneamos a 225 ºC durante 5 minutos y dejamos enfriar antes de manipularlos.
250 g de harina
150 g de manteca de cerdo
75 g de azúcar glasé
65 g de coco rallado
½ cucharadita de canela molida
Elaboración:
En un bol mezclamos todos los ingredientes a la vez, con la manteca de cerdo a temperatura ambiente. Conseguiremos una mezcla que no será una masa compacta, la unimos con las manos y la extendemos en la mesa de trabajo con 1 cm de espesor.
Con un cortapastas del tamaño que queramos cortamos círculos y los pasamos con cuidado a una bandeja de horno con papel sulfurizado.
Horneamos a 225 ºC durante 5 minutos y dejamos enfriar antes de manipularlos.
lunes, 21 de febrero de 2011
Víctor Manuel San José - España camisa blanca de mi esperanza
España camisa blanca de mi esperanza
reseca historia que nos abraza
por acercarse sólo a mirarla.
Paloma buscando cielos más estrellados
donde entendernos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.
España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos amenaza
la pena deja plomo en las alas.
Quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.
España camisa blanca de mi esperanza
a veces madre y siempre madastra;
navaja, barro, clavel, espada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.
España camisa blanca de mi esperanza
de fuera a adentro, dulce o amarga
de olor a incienso, de cal y caña.
Quién puso el desasosiego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejos el hambre y se llevó el pan.
España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes nadie me manda
quererte tanto me cuesta nada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.
reseca historia que nos abraza
por acercarse sólo a mirarla.
Paloma buscando cielos más estrellados
donde entendernos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.
España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos amenaza
la pena deja plomo en las alas.
Quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.
España camisa blanca de mi esperanza
a veces madre y siempre madastra;
navaja, barro, clavel, espada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.
España camisa blanca de mi esperanza
de fuera a adentro, dulce o amarga
de olor a incienso, de cal y caña.
Quién puso el desasosiego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejos el hambre y se llevó el pan.
España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes nadie me manda
quererte tanto me cuesta nada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.
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Poesía Víctor Manuel San José
domingo, 20 de febrero de 2011
Empanadillas de pisto

Ingredientes masa de empanadillas:
250 gr. harina normal.
250 gr de agua mineral.
Aceite y sal.
Elaboración masa de empanadillas:
Poner a calentar el agua.
Cuando rompa a hervir añadir un pellizco de sal y un chorrito de aceite y remover.
Retirar del fuego y añadir la harina despacio hasta lograr una pasta consistente.
Sacar la pasta del cazo y amasarla.
Coger una medida al gusto y hacer círculos y cortarlos.
Ingredientes pisto:
130 gr. de calabacines, sin pelar en trozos medianos.
130 gr. de berenjena, sin pelar, en trozos, medianos.
80 gr. de pimientos rojos, en trozos medianos.
80 gr. de pimientos verdes, en trozos medianos.
150 gr. de cebollas, en trozos medianos.
50 gr. de aceite de oliva virgen extra.
250 gr. de tomate frito.
200 gr. de atún.
1 pellizco de sal.
Pimienta blanca al gusto.
Elaboración pisto:
Poner las verduras troceadas a freir en una sartén grande y cuando se encuentre todo
pochado añadir el tomate frito y el atún.
Elaboración de las empanadillas:
Poner una cucharadita de pisto en el centro de cada oblea, y sellar.
Pintar las empanadillas con yema y leche batidas.
Hornear en el horno precalentado a 200º durante aproximadamente 15 minutos hasta que estén bien doraditas.
domingo, 13 de febrero de 2011
Blas de Otero - En el principio
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
Cheescake

Ingredientes:
500 grs. de queso crema Philadelphia
200 grs. de galletas tipo digestive
150 grs. de azúcar
50 grs. de mantequilla fundida
250 grs. de nata líquida
1 yogur natural
3 huevos enteros
1 cucharadita de extracto de vainilla
ralladura de 1 limón
una pizca de sal
Elaboración:
Primero hay que triturar las galletas y mezclarlas con la mantequilla fundida. Con ésto, forramos la base de un molde desmontable de 30 cms.
Nos ayudamos con el culo de un vaso para alisar la superficie y metemos a horno suave (150º) durante 15 minutos.
Mientras tanto, ponemos en un bol, el queso crema con el yogúr,añadimos la nata líquida, el azúcar, los huevos, la ralladura de limón y el extracto de vainilla pasamos todo por la batidora hasta que quede una crema sin grumos y bastante líquida.
Vertemos sobre la base de galletas que a estas alturas ya estará crujiente y volvemos a introducir en el horno a 180º durante 10 minutos.
Pasado éste tiempo, bajamos la temperatura hasta los 160º y dejamos unos 45 minutos más.Cuando todavía esté "temblorosa" en el centro, apagamos el horno y dejamos que se enfríe dentro pero con la puerta entreabierta.
Una vez completamente fría, la desmoldamos y servimos al natural o con una cobertura de mermelada de fresas.
sábado, 12 de febrero de 2011
Alfonso Costafreda - Los Límites
Pienso en mis límites,
límites que separan
el poema que hago
del que no puedo hacer,
el poema que escribo
del que nunca podré escribir.
Límites también, en consecuencia,
de lo que amo
y de lo que nunca podré amar.
Límites de lo que quisiera decir
o ver o tener.
Palabras que daría
para descubrir, palabras para ayudar.
Límites del amor, palabras
insuficientemente valiosas
en un desierto inacabable.
límites que separan
el poema que hago
del que no puedo hacer,
el poema que escribo
del que nunca podré escribir.
Límites también, en consecuencia,
de lo que amo
y de lo que nunca podré amar.
Límites de lo que quisiera decir
o ver o tener.
Palabras que daría
para descubrir, palabras para ayudar.
Límites del amor, palabras
insuficientemente valiosas
en un desierto inacabable.
domingo, 6 de febrero de 2011
Masa quebrada
Ingredientes:
250 gr de harina
5 gr de sal
125 gr de mantequilla ablandada, cortada en trocitos
1 yema de huevo
2 cucharadas de agua helada
Elaboración:
1. En la superficie de trabajo formar un volcán con la harina y echar sal por los bordes.
2. Poner en el centro la mantequilla y la yema de huevo. Primero amasar estos ingredientes y luego ir mezclando con la harina.
3. Trabajar poco la masa y echarle el agua lentamente.
4. Hacer una bola, aplanarla y envolverla en un film transparente.
5. Ponerla en el frigorífico al menos 1 hora. O toda la noche si vamos a hacerla al día siguiente.
250 gr de harina
5 gr de sal
125 gr de mantequilla ablandada, cortada en trocitos
1 yema de huevo
2 cucharadas de agua helada
Elaboración:
1. En la superficie de trabajo formar un volcán con la harina y echar sal por los bordes.
2. Poner en el centro la mantequilla y la yema de huevo. Primero amasar estos ingredientes y luego ir mezclando con la harina.
3. Trabajar poco la masa y echarle el agua lentamente.
4. Hacer una bola, aplanarla y envolverla en un film transparente.
5. Ponerla en el frigorífico al menos 1 hora. O toda la noche si vamos a hacerla al día siguiente.
domingo, 30 de enero de 2011
César Vallejo - Intensidad y altura
Quiero escribir, pero me sale espuma,
Quiero decir muchísimo y me atollo;
No hay cifra hablada que no sea suma,
No hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
Quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
Carne de llanto, fruta de gemido,
Nuestra alma melancólica en conserva.
Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
Vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.
Quiero decir muchísimo y me atollo;
No hay cifra hablada que no sea suma,
No hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
Quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
Carne de llanto, fruta de gemido,
Nuestra alma melancólica en conserva.
Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
Vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.
Pan de centeno con huevo duro - 8 ProPoints
Ingredientes:
1 Huevo duro ... 2
Pan de centeno puro integral (50 gr.) ... 2
2 Lonchas de jamón cocido de pavo ... 1
1 Cd. de margarina light ... 2
1 Vaso de zumo de naranja natural ... 0
Café, té o infusión ... 0
2 Ct. de miel o azúcar ... 1
1 Huevo duro ... 2
Pan de centeno puro integral (50 gr.) ... 2
2 Lonchas de jamón cocido de pavo ... 1
1 Cd. de margarina light ... 2
1 Vaso de zumo de naranja natural ... 0
Café, té o infusión ... 0
2 Ct. de miel o azúcar ... 1
domingo, 23 de enero de 2011
Corbatas de Unquera

Ingredientes:
1 Lámina de hojaldre
1 Puñado de almedras crudas
1 Lámina de hojaldre
1 Puñado de almedras crudas
Para la glasa:
1 Clara de huevo
100 grs. de azúcar glass
1/2 cucharada de zumo de limón
Elaboración:
Picamos la almendra con ayuda de un cuchillo también podemos comprarla picada pero recién picada tiene más sabor.
En un bol pequeño separamos la yema de la clara y nos quedamos sólo con la clara, añadimos el azúcar glass y media cucharadita de zumo de limón y con ayuda de unas barillas batimos bien hasta que quede todo bien integrado.
A continuación desenrollamos la lámina de hojaldre una vez descongelada y procedemos con ayuda de un cuchillo bien afilado cortamos láminas de 5 cm de ancho.
Cogemos las tiras por los extremos y las vamos retorciendo dándole un par de vueltas por el centro dejándolas con las típicas formas de las corbatas y las vamos colocando sobre el fondo de la bandeja que habremos forrado con papel vegetal, vamos a poner en los extremos una cucharadita biengenerosa de la glasa que hemos hecho y espolvoreamos con la almendra molida.
Las metemos en el horno que habremos precalentado a 190º con calor arriba y abajo durante 10 minutos hasta que veamos que esten doradas, las sacamos y dejamos que se enfrien sin tocarlas porque se rompen muy facilmente.
Salvador de Madariaga - El sol quería bañarse
El Sol quería bañarse
porque tenía calor.
Llevaba el calor por dentro
la Luna se lo advirtió;
pero el Sol no le hizo caso,
ni siquiera la escuchó.
Y hacia el caer de la tarde
se tiró al mar y se ahogó.
Al ver que se ahogaba el pobre,
el cielo se oscureció.
Las estrellas lloraban
lágrimas de compasión.
porque tenía calor.
Llevaba el calor por dentro
la Luna se lo advirtió;
pero el Sol no le hizo caso,
ni siquiera la escuchó.
Y hacia el caer de la tarde
se tiró al mar y se ahogó.
Al ver que se ahogaba el pobre,
el cielo se oscureció.
Las estrellas lloraban
lágrimas de compasión.
Bocadillo de jamón y queso - 8 Propoints
Ingredientes:
1 rebanada de pan tipo payés (35 gr.)... 3
1 Ct. de aceite de oliva ... 1
1 Tomate ... 0
2 Lonchas de jamón curado sin grasa ... 2
Queso fresco de Burgos 0% MG (50 gr.) ... 1
1 Fruta a elegir ... 0
Café, té o infusión ... 0
1 Ct de miel o azúcar ... 1
1 rebanada de pan tipo payés (35 gr.)... 3
1 Ct. de aceite de oliva ... 1
1 Tomate ... 0
2 Lonchas de jamón curado sin grasa ... 2
Queso fresco de Burgos 0% MG (50 gr.) ... 1
1 Fruta a elegir ... 0
Café, té o infusión ... 0
1 Ct de miel o azúcar ... 1
domingo, 16 de enero de 2011
José Agustín Goytisolo - Palabras para Julia
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
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Poesía José Agustín Goytisolo
Escalope de pollo con patatas - 9 ProPoints
Ingredientes:
Asar una pechuga de pollo (100 gr.) ... 3
Sofreir en 1 ct. de aceite ... 1
1 cebolla y 1 diente de ajo ... 1
1 Tomate cortado en dados ... 0
Añadir 1 ct. de alcaparras ... 0
Verter el sofrito sobre el pollo.
Salpimentar y rociar
con 1 ct de aceite ... 1
Acompañar con patata mediana cocida ... 3
De postre, 1 yogur desnatado natural ... 1
Asar una pechuga de pollo (100 gr.) ... 3
Sofreir en 1 ct. de aceite ... 1
1 cebolla y 1 diente de ajo ... 1
1 Tomate cortado en dados ... 0
Añadir 1 ct. de alcaparras ... 0
Verter el sofrito sobre el pollo.
Salpimentar y rociar
con 1 ct de aceite ... 1
Acompañar con patata mediana cocida ... 3
De postre, 1 yogur desnatado natural ... 1
Mejillones con mahonesa

Ingredientes:
100 g de mahonesa
1 Cebolla
1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de perejil picado
150 g de vino blanco
Medio kilo de mejillones frescos
Elaboración:
En una olla grande añadimos una cebolla partida en dos, una cucharada de aceite, el vino blanco, una cucharadita rasa de pimentón y los mejillones lavados.
Una vez abiertos los mejillones pasarlos a una bandeja fría y acompañar de mahonesa servida en un bol pequeño.
Opcional:
Colar y reservar el líquido.
Poner en un bol la mahonesa y el perejil picado y añadir dos cucharadas soperas del líquido de la cocción del mejillón.
domingo, 9 de enero de 2011
José Agustín Goytisolo - Secreto
Antes yo no sabía
por qué debemos todos
-día tras día-
seguir siempre adelante
hasta como se dice
que el cuerpo aguante.
Ahora lo sé.
Si te vienes conmigo
te lo diré.
por qué debemos todos
-día tras día-
seguir siempre adelante
hasta como se dice
que el cuerpo aguante.
Ahora lo sé.
Si te vienes conmigo
te lo diré.
Etiquetas:
Poesía José Agustín Goytisolo
Guisantes salteados con jamón - 9 Propoints
Saltear en 1 ct. de aceite ... 1
1 ajo y 1 loncha de jamón curado sin grasa (20 gr.) ... 1
Añadir guisantes en conserva (200 gr.) ... 5
Acompañar con 1 rebanada de pan blanco de barra (20 gr.) ... 1
De postre, 1 yogur desnatado natural ... 1
1 Cd. de mermelada light ... 0
1 ajo y 1 loncha de jamón curado sin grasa (20 gr.) ... 1
Añadir guisantes en conserva (200 gr.) ... 5
Acompañar con 1 rebanada de pan blanco de barra (20 gr.) ... 1
De postre, 1 yogur desnatado natural ... 1
1 Cd. de mermelada light ... 0
Sopa de cebolla
Ingredientes:- Un litro de caldo de pollo
- Medio kilo de cebolla
- 250 grs de baicón o tacos de jamón serrano
Elaboración:
Partimos las cebollas por la mitad y luego las partimos en gajos finos.
En una cacerola echamos tres cucharadas soperas de aceite y sofreimos la cebolla y el baicón con una pizca de sal para que se poche pero sin que tomen color.
A continuación añadimos un litro de caldo y un vaso de agua y dejamos cocer durante 15 minutos.
domingo, 2 de enero de 2011
José Agustín Goytisolo - Nadie está solo
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
Etiquetas:
Poesía José Agustín Goytisolo
Salmón en papillote - 9 Propoints
Colocar en un rectángulo grande de papel de aluminio:
pimiento rojo ... 0
cebolla, tomate ... 0
1 patata pequeña a rodajes y ... 2
salmón fresco (140 gr.) ... 6
Rociar con un chorrito de limón, ... 0
1 ct de aceite y ... 1
hierbas aromáticas. Salpimentar ... 0
Cerrar bien y hornear 20 min.
De postre, ensalada de frutas ... 0
pimiento rojo ... 0
cebolla, tomate ... 0
1 patata pequeña a rodajes y ... 2
salmón fresco (140 gr.) ... 6
Rociar con un chorrito de limón, ... 0
1 ct de aceite y ... 1
hierbas aromáticas. Salpimentar ... 0
Cerrar bien y hornear 20 min.
De postre, ensalada de frutas ... 0
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